La llegada de Carmelo Anthony a Portland cae como anillo al dedo y puede representar un reloj despertador para el equipo que se suponía era candidato a la postemporada pero ha tenido un arranque desastroso.
La llegada de Carmelo Anthony a Portland cae como anillo al dedo y puede representar un reloj despertador para el equipo que se suponía era candidato a la postemporada pero ha tenido un arranque desastroso.